22 feb. 2006

Algo de historia

La revolución sarria

Corría el mes de Mayo de 1789. Corría tanto que no lo alcanzaron y se volvieron a Abril. Eran tiempos del despótico gobierno del rey Patricio y la reina Reech. El pueblo sufría hambre, frío y a Palito Ortega.
Los primeros intentos revolucionarios fueron sofocados con choripanes y planes Trabajar, logrando luego un alcance mayor: $ 100 por cada niño en edad escolar.
Ante tales tentativas, rápidamente intervinieron los más encumbrados personajes de la nobleza: el duque de Hazard, el conde Drácula, el príncipe Francescoli y el Marquez y Panamericana, entre otros. A uno de ellos le faltaba un jean y una remerita.
Esta corte estaba acostumbrada a los lujos: no pasaba día sin un caño, una pared, una rabona. Pero para sostener tal tren de vida, debieron exigir al pueblo con terribles impuestos, como ABL (Azotes, Barrido y Limpieza) y el tristemente célebre "impuesto al pavo". Además, aumentó la explotación de las clases más bajas. Uno podía ver pedazos de brazos, piernas, cerebros e incluso órganos tirados por todas partes (Disclaimer: ningún animal fue dañado en esta producción).
Las clases sociales que existían en aquel momento eran: los nobles, el clero, la burguesía, los rolingas y los darkies. En las dos primeras se acumulaba la mayor parte del poder y en la tercera clase no sé porque falté.
Bajo tal contexto, el 14 de Julio Iglesias de 1789, la burguesía enarboló su lema "se viene el estallido" y condujo al pueblo hacia la prisión donde se encarcelaban a los opositores al régimen, pero se equivocaron y cayeron en un festival del comic. Luego de batallar contra ejércitos de spidermans, dragon balls, pikachus y x-men, comprar remeras negras y sacarse fotos con Darth Vader, pudieron continuar su marcha hacia el palacio del rey, no sin antes consultar comoviajo.com, aleccionados por su anterior error.
Llegados a las puertas del palacio, enfrentaron a las fuerzas reales: mosqueteros, caballería, infantería, mazorqueros, mormones, pitufos, metrosexuales, hinchas de Chacarita, jubilados y pensionados. La batalla fue sangrienta, más que cien mujeres desnudas con la regla peleando por un solo Carefree.
Cuando la balanza parecía inclinarse para el lado de los realistas, apareció Gandalf en su caballo blanco y se tiró en el área. Penal. Uno a cero y victoria para el pueblo.
Todos los nobles encontrados con vida fueron decapitados, torturados, ahorcados, quemados y puestos en listas negras de spam.
Un nuevo capítulo se abrió en la historia: el reinado sarrio.

9 comentarios:

Gittana dijo...

Es más lindo reino que reinado. Digo, no.

numaleon dijo...

Entonces, nos han vendido pescado podrido.

Lord of Sarrios dijo...

Mi misión es quitarles los ojos de las vendas.

Spermatron dijo...

Es impresionante... ahora segun un libro de Gato Felix Luna "Mitos Sarrianos", dice que Gandalf hizo el gol en orsai y no de penal. Pero con tal de robar, cuelgan todos de la gran teta sarriana.

Gabriela dijo...

Quitarnos los ojos de las vendas? Como dijo el Chapulín Colorado: "a diente regalado no se le miran los caballos". Pero bueno... la idea es esa.

Lord of Sarrios dijo...

Sí, la idea es ésa: un chiste.

CarlosM dijo...

genial, master... me fascinó la metáfora de las mujeres con la regla... congratuleishons

el milico dijo...

sos groso man...sabelo!

KuroiRaionDesu dijo...

El mejor post de mi vida.